Las fases lunares (también fases de la Luna) son los cambios
aparentes de la porción visible iluminada del satélite, debido a su cambio de posición respecto
a la Tierra y
al Sol. El ciclo completo,
denominado lunación, es de 29,53 días, durante el cual la Luna pasa el novilunio,
su porción iluminada visible vuelve a aumentar gradualmente, y dos semanas después,
ocurre el plenilunio y, alrededor de las dos semanas
siguientes, vuelve de nuevo a disminuir y el satélite entra otra vez
en la nueva fase.[cita requerida]
Eventualmente,
ocurre una perfecta alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna, lo que da lugar a
los eclipses.
Un eclipse solar ocurre
cuando la Luna pasa
por delante del disco solar, y solo puede ocurrir en Luna nueva, mientras
que un eclipse lunar ocurre
cuando la Luna pasa
a través de la sombra de la Tierra, que solo puede ocurrir en Luna
llena. Esta transición entre
las fases se ha utilizado para medir el tiempo, por lo que muchos calendarios
lunares se crearon basándose en el ciclo
lunar (fase lunar)
